La Fundación Wiese, a través del Complejo Arqueológico El Brujo, participa en la iniciativa Museos Abiertos bajo el lema “Museos que educan: construyendo ciudadanía”, reafirmando su compromiso con la educación patrimonial en el Perú y con una gestión cultural orientada al fortalecimiento de la ciudadanía.
Esta participación se enmarca en una visión institucional que entiende el patrimonio cultural como una herramienta activa de formación, reflexión crítica y desarrollo sostenible en la región La Libertad.
Más que la apertura de espacios culturales, se trata de consolidar un modelo en el que el patrimonio contribuye al aprendizaje significativo y a la cohesión social.
¿Qué significa que un museo construya ciudadanía?
Desde una perspectiva institucional, un museo construye ciudadanía cuando trasciende la transmisión de información histórica y se convierte en un espacio de diálogo, pensamiento crítico y reconocimiento de la diversidad cultural.
En el caso de El Brujo, ubicado en la región La Libertad, el patrimonio arqueológico funciona como recurso pedagógico que permite comprender procesos sociales del pasado y relacionarlos con los desafíos contemporáneos.
La construcción de ciudadanía implica fortalecer valores como:
- Participación informada
- Respeto por la memoria colectiva
- Reconocimiento del aporte histórico de distintos actores sociales
- Valoración del patrimonio como bien público
Este enfoque posiciona al museo como agente educativo y no solo como espacio expositivo.
Educación patrimonial como herramienta de formación ciudadana
La educación patrimonial promueve el conocimiento, la valoración y el cuidado del patrimonio cultural como parte de la identidad y la responsabilidad ciudadana.
En el marco de Museos Abiertos, El Brujo desarrolla actividades educativas que invitan a analizar el papel de las mujeres en las sociedades precolombinas, ampliando la lectura histórica tradicional e incorporando perspectivas críticas.
El taller “Tras las huellas de las mujeres precolombinas” forma parte de esta propuesta formativa. A partir del análisis de piezas arqueológicas y evidencia histórica, se reflexiona sobre el rol de las mujeres en la economía, la política y la ideología del antiguo Perú, vinculando estos aprendizajes con los retos actuales.
Esta metodología refuerza el carácter pedagógico del patrimonio y su función social.
El Brujo y su aporte al desarrollo local en la región La Libertad
El complejo arqueológico El Brujo constituye uno de los principales referentes culturales del norte del país. Su gestión integra:
- Investigación científica
- Conservación del patrimonio
- Programas educativos
- Articulación con comunidades locales
La labor impulsada por la Fundación Wiese promueve un modelo en el que el patrimonio cultural contribuye al desarrollo local, fortaleciendo capacidades, generando oportunidades educativas y fomentando la participación cultural.
Este enfoque consolida al complejo no solo como espacio de memoria histórica, sino como plataforma de dinamización social y educativa en la región La Libertad.
¿Qué es Museos Abiertos y por qué es relevante para la educación cultural?
Museos Abiertos es una iniciativa del Ministerio de Cultura que promueve el ingreso libre a museos y sitios arqueológicos administrados por el Estado el primer domingo de cada mes.
Más allá del acceso gratuito, la iniciativa amplía la participación cultural y refuerza el papel de los museos como espacios de aprendizaje y encuentro ciudadano.
La participación de El Brujo se alinea con esta política pública, aportando una propuesta educativa coherente con la misión institucional de poner el patrimonio cultural al servicio de la sociedad.
Patrimonio cultural al servicio de la sociedad
Desde su creación, la Fundación Wiese impulsa un modelo de gestión cultural que articula investigación, preservación, educación y desarrollo comunitario.
Participar en Museos Abiertos bajo el lema “Museos que educan: construyendo ciudadanía” reafirma esta visión institucional: el patrimonio no es únicamente memoria histórica, sino una plataforma para formar ciudadanos informados, críticos y comprometidos con su presente.
En la región La Libertad, el trabajo sostenido en El Brujo demuestra que la conservación del patrimonio puede ir de la mano con la educación, la inclusión y el fortalecimiento del tejido social.
